10 de agosto de 2007

Agosto: mes de las Gatas Fieras

Que los gatos se domesticaron por allá por el año 5.000 A.c., lo sabía que rato. Que sus bigotes son sensores, sin leerlo ya me había dado cuenta. Que caen parados porque su actividad cerebral es superior a la de otros animales, lo que les permite darse vuelta en el aire, también lo sabía hace mucho. Pero lo que me mantenía con una duda enorme (más metido que un body) era el por qué agosto es llamado en nuestro país el mes de los gatos.

Por lo que, curioso (cual gato), me puse a investigar (cual periodista) el por qué se les exacerban tanto las neuronas a los felinos en esta época del año. No estaba dispuesto a conformarme con la clásica explicación que te brinda algún amigo y que dice algo así como “a agosto se le llama el mes de los gatos porque en agosto los gatos se aparean”, brillante deducción, no? Hasta un diputado podría saber eso, aunque igual tengo mis dudas...

No os conformeis, no os asusteis, no os forniqueis. El tío Bdto les contará la pulenta, amigos míos.

Los mininos efectivamente hacen colosales escándalos porque se encuentran en un período de celo o de mayor apetito sexual (lo que demuestra, de paso, que no sólo los seres humanos somos hijos ilustres de California).

El celo de las gatas depende radicalmente de la estación del año en que se encuentre, ya que es estimulado por la luz… y adivinen cuál es el mes mas luminoso del año!! Agosto puh longhi.

Las gatas presentan un tipo de ciclo llamado "poliéstrica estacional", lo que se traduce en que sus celos se presentan en una determinada época del año, relacionado íntimamente con el grado de luz de la temporada. Por lo mismo, es en agosto cuando empiezan los primeros celos, los que además se prolongan durante la estación de primavera.

En este período las mininas comienzan a portarse diferentes. A mayor cantidad de luz, su hipófisis se estimula. Se ponen más inquietas, desean salir a la calle como sea, se tiran al suelo y maúllan en forma extraña como queriendo llamar la atención, y están más sensibles al cariño. Las peleas en los techos entre gatos, que orinan marcando territorio, aumentan, ya que los machos buscan a su hembra y al encontrarla en un determinado lugar no dejan que ningún otro felino se le acerque. Chori ah?
Lo malo es que a través de esas cinematográficas peleas, los gatos se exponen a contraer enfermedades, sobre todo aquellas que se transmiten por medio de la saliva al morderse.

Por lo que ya sabes, nunca desprecies a tu mascota. No la trates de suelta, inmoral o calentona. Es su naturaleza, su esencia, un pasaje de su vida a fin de cuentas.

¿Habré sido gato en mi vida pasada?

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